El sistema triage permite organizar la atención según la urgencia clínica. En la provincia brindan capacitaciones al personal sanitario y difunden su funcionamiento en hospitales.
Misiones avanza con la implementación y capacitación del sistema triage en sus hospitales públicos y privados. Se trata de una herramienta que clasifica a los pacientes según la urgencia clínica y permite una atención médica más eficiente.
Tania Panasiuk, directora provincial de Calidad y Seguridad del Paciente, explicó a Canal Doce que funciona “en los 50 hospitales de la provincia, con capacitaciones al personal de salud y talleres de educación para los ciudadanos”.

Detalló que el objetivo es establecer prioridades claras a partir de la gravedad de cada caso. La idea es ordenar el trabajo interno en las guardias y cuidar la salud de la población con intervenciones oportunas.

Además, aseguró que los talleres están dirigidos al personal que se desempeña en los servicios de emergencia. A la vez, contó que “estamos elaborando contenido gráfico y audiovisual para redes sociales con el fin de explicar cómo funciona este sistema”.
Panasiuk puntualizó en la importancia de visibilizar y educar sobre este sistema. “De esta forma, los agentes sanitarios y los pacientes utilizan el mismo lenguaje”, precisó.
Una iniciativa con respaldo legislativo
La provincia sancionó el 27 de junio de 2019 la Ley de Implementación del Sistema Triage en los establecimientos de salud, públicos y privados. Con esa norma se definió un procedimiento para organizar la demanda en función del riesgo clínico.
El triage es un sistema de clasificación de pacientes basado en la necesidad de intervención terapéutica y en los recursos disponibles. Sirve para optimizar la atención, la seguridad del paciente y el uso del tiempo en cada sala de urgencias.

Conocer la diferencia entre urgencia y emergencia es clave para entender su aplicación. La urgencia requiere atención médica, su evolución es más lenta. La emergencia, en cambio, pone en riesgo inmediato la vida o un órgano vital del paciente.
El sistema establece tiempos de respuesta que varían según la gravedad. En situaciones urgentes, el seguimiento puede extenderse hasta seis horas. En emergencias, la intervención debe darse en menos de una hora para evitar complicaciones severas.